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Cuando Ocurre un Accidente

Por: Carl Vinson Institute
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CUANDO OCURRE UN ACCIDENTE

Este documento se trata de:

Qué pasa cuando ocurre un accidente
Los operadores sospechosos de estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas
Si te detiene un agente de la policía


EL CASO DE LA NUEVA AUTOMOVILISTA, continuación

Tina y Walter iban por una carretera de dos carriles cerca de su casa. De pronto, un automóvil que iba delante de ellos, casi paró al ir a doblar a la derecha sin dar ninguna clase de aviso o señal ni luz de alto. El auto de Tina lo seguía demasiado cerca. No pudo frenar a tiempo.

No fue una colisión desastrosa. Nadie resultó herido.

"Walter, ¿qué van a decir mi papá y mi mamá? Se van a enfurecer". Tina estaba a punto de llorar.

"Se alegrarán de que no estemos heridos. Vamos a bajarnos para ver qué le ha pasado al automóvil".

Tina y Walter salieron del automóvil y examinaron los daños. El otro automovilista era el señor Ancianito. Tenía la edad de su padre. Examinaba su vehículo. El parachoques (o guardafango) estaba torcido, una de las luces traseras estaba rota y el baúl (maletera) parecía como si se hubiera descerrajado. En el automóvil de Tina, el faro derecho estaba roto y el parachoques estaba abollado por el lado derecho.
Walter dijo, "Iré a una de esas casas por acá para llamar a la policía. Espera aquí, Tina, y no toques nada".

Cuando tu automóvil choca con otro, debes parar en el lugar del accidente (excepto en el caso que no haya lesiones ni daños a la propiedad). Darse a la fuga tras un accidente es un delito grave en todos los estados. En Georgia se lo castiga con una multa o con el encarcelamiento-aunque tú no hayas sido el causante del accidente. Si te asustas y huyes, vuelve al lugar del accidente o preséntate en la comisaría de policía. Eso puede mitigar la sanción.

En Georgia, la ley requiere que el automovilista que sufre una colisión en una calle de dos carriles, pare su automóvil inmediatamente. El motorista debe crear la menor obstrucción posible.

En las autopistas o en las carreteras de múltiples carriles, la misma regla corresponde si alguna persona resulta herido, muerto o si se producen daños extensos a la propiedad personal (o los bienes). Si ese no es el caso, el automovilista debe mover el vehículo al acera o a un carril de seguridad. Sin embargo, eso no se debe hacer si resulta en más daños al automóvil o si crea riesgos de seguridad.

En cualquier accidente, notifícaselo inmediatamente a la policía o al departamento del sheriff (el alguacil responsable de hacer cumplir las órdenes judiciales). Diles si se necesita de una ambulancia. Si te encuentras en un accidente donde el culpable es el otro automovilista, éste puede sugerirte que no es necesario llamar a la policía. Él o ella puede ofrecerse a pagar los daños y tal vez te sugiera que la situación se puede resolver más adelante entre los dos. Eso no es inteligente. La otra persona puede cambiar de idea, o puede darte informes falsos. Llama a la policía y pide que te extienda un informe policial.

Si chocas con un automóvil sin ocupantes, intenta encontrar al propietario. Si eso no es posible, deja una nota con tu nombre y con el número de tu teléfono.


EL CASO DE LA NUEVA AUTOMOVILISTA, continuación

Mientras esperaban, Tina y el señor Ancianito intercambiaron nombres, direcciones, los números de los permisos o licencias de conducir y los números de las matrículas o placas de los automóviles. También intercambiaron los nombres y direcciones de las respectivas compañías de seguros.

El agente de policía, Patricio Rizo, llegó al poco tiempo. Inmediatamente preguntó si alguien estaba lesionado. Después de comprobar que todos estaban ilesos, el agente le pidió a Tina y al señor Ancianito las licencias de conducir. También les pidió la prueba escrita (o impresa) de que tenían el seguro de accidentes. Mientras recogía la información, observaba atentamente a los dos. Trataba de ver si había algún indicio que indicara que uno u otro estaban bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas ilegales.

En la década de 1980, aumentó la preocupación pública con los accidentes y las muertes causadas por la operación de vehículos en estado de embriaguez. Como resultado, Georgia, así como otros estados, reforzó las leyes contra la operación de vehículos en estado de embriaguez (DUI por sus siglas en inglés). La edad legal para consumir las bebidas alcohólicas de forma legal se elevó desde los 18 años hasta los 21 años de edad. A nivel local, se aprobaron las leyes que prohíben las llamadas happy hours, o sea las horas en que se sirven dos bebidas por el precio de una y se prohibió llevar las botellas de bebidas alcohólicas destapadas por la calle. Las decisiones en cuestión de pleitos, hicieron responsables a los anfitriones de las fiestas particulares caseras que sirven bebidas y a los empleados de los bares que tiene ese mismo oficio (los cantineros), por los accidentes causados por personas incapacitadas para operar un vehículo tras salir de la casa del anfitrión o del bar.

Cualquier persona que tenga menos de 21 años que ha sido culpable del cargo de la posesión de las bebidas alcohólicas por un menor de edad mientras se conduce un vehículo puede sufrir la suspensión de la licencia de conducir por un período de hasta 120 días. Para rehabilitar el permiso de conducir, la persona debe presentar un curso (programa) informativo sobre el uso del alcohol y las drogas ilegales y el manejo bajo la influencia (DUI). Además cualquier persona que no tenga los 21 años de edad que ha sido culpable de tratar de comprar o adquirir las bebidas alcohólicas sufrirá la suspensión de su licencia por seis meses en el caso de la primera ofensa y por un año por las siguientes ofensas.

A los operadores sospechosos de estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas, se les detendrá. Se les pedirá que se sometan a un análisis del aliento o a una prueba sanguínea para determinar el contenido alcohólico en el cuerpo. La persona se puede negar la colaboración. Sin embargo, la negación acarrea la suspensión automática de la licencia. Por otro lado, las pruebas de sobriedad que figuran en la ilustración 11-2 son voluntarias. Si la persona se niega a hacerlas no hay consecuencias adversas, pero esa negación se puede utilizar en contra de la persona a la hora del juicio para los cargos de DUI.

De acuerdo con las leyes de Georgia, una persona con el nivel sanguíneo de alcohol de 0.08% se considera como ofensor por DUI sin ninguna otra evidencia. Un nivel sanguíneo aun más bajo de 0.02% se establece por las personas menores de 21 años de edad. Si una persona ha sido culpable de DUI, se le puede suspender el permiso para hasta un año en el caso de la primera ofensa, en el caso de la segunda ofensa, puede ser por hasta tres años; si se trata de la tercera vez, se le puede anular el permiso. Para que se le rehabilite el permiso, el operador deberá completar un curso aprobado sobre el consumo alcohólico y de drogas ilegales y tendrá que pagar una recompensa (multa).

Las personas culpables de DUI probablemente pasarán a la carcel además. En el caso de la primera ofensa, puede resultar en el encarcelamiento de 10 días a 12 meses; en el caso de la segunda ofensa, puede tratarse del encarcelamiento de 90 días a 12 meses; y en el caso de una tercera ofensa, la pena puede ser de 120 días a 12 meses. Además, hay que cumplir servicios comunitarios: en la primera ofensa, 40 horas de servicio; en la segunda, 80 horas; y 20 días en el caso de una ofensa subsecuente. Las multas son como sigue: de $300 a $1,000 por la primera ofensa, de $600 a $1,000 por una segunda ofensa y de $1,000 a $5,000 por la siguiente ofensa.

Ser culpable de operar un vehículo bajo la influencia alcohólica puede afectarte también de otras formas: subirá el costo del seguro de accidentes. También puede resultar difícil encontrar el seguro (porque a las empresas de seguros no les parecen buena idea ofrecértelo).

¿Qué otros costos puedes esperar? Entre otros: un recargo en la multa, el costo del curso sobre el abuso del alcohol que tendrás que tomar, el pago de la rehabilitación del permiso, la cuota a pagar por la fianza para ponerte en libertad después de la detención, el costo de la grúa para que remolque el automóvil hasta tu casa y lo que tengas que pagar de transporte mientras tu permiso esté suspendido. Puedes imaginar aun otros gastos relacionados.


Si te detiene un agente de la policía

• Cuando un agente te hace señales para que te apartes de la carretera, baja la velocidad. A la primera oportunidad que tengas de hacerlo sin peligro, apártate al lado derecho de la carretera.
• Quédate dentro del automóvil y baja el cristal de la ventanilla.
• Sal del automóvil si el agente te lo pide. Esto puede ser para comprobar si estás bajo la influencia alcohólica o de drogas ilegales.
• Si el agente cree que estás embriagado, él o ella puede exigir que salgas del vehículo. Entonces puede pedirte que hagas una prueba de sobriedad. Éstas pueden incluir el andar en línea recta, tocarte la nariz o recitar al alfabeto. Dichas pruebas son cien por ciento voluntarias. Puedes negarte a ejecutarlas.
• Cuando el agente te lo pida, entrégale la licencia así como el comprobante del seguro de accidentes.
• Después de que te explique por qué te ha pedido que te apartes de la carretera, dile las razones por las que has violado el código de circulación.
• Sé cortés. A los agentes se les permite cierta flexibilidad a la hora de escribir la citación.
• El agente puede quedarse con tu permiso y darte un permiso temporal para garantizar que te presentarás ante el tribunal. La citación debe indicar cuándo y dónde debes presentarte.
• Nunca trates de huir cuando un agente te indique que debes apartarte de la carretera. Eso aumentaría las sanciones contra ti e incluyen la posibilidad de que te suspendan (quitan) la licencia (permiso) para operar un vehículo. Tambien puede dar como resultado que te acusen del delito de huir de un oficial de la policía.


EL CASO DE LA NUEVA AUTOMOVILISTA, continuación
El agente Patricio Rizo pidió por separado a cada operador que explicase cómo ocurrió la colisión. También entrevistó a Walter (como lo hubiera hecho con cualquier otro testigo del accidente). Luego, el agente Rizo estudió la posición de los vehículos. Dibujó un diagrama del accidente que incluyó la longitud y dirección de las huellas de goma que las llantas de cada vehículo habían dejado en el pavimento. También examinó los daños que presentaba cada vehículo.

Después de hacer la investigación, tuvo que decidir si iba a acusar a uno o a los dos operadores de haber faltado al código de circulación. Las huellas de las llantas indicaban que Tina probablemente iba algo demasiado rápido para las condiciones de la carretera. Le acusó de operar su vehículo demasiado rápidamente para las condiciones de la carretera. El agente Rizo acusó al señor Ancianito de doblar impropiamente la esquina y de mantener las luces de alto en estado defectuoso.

El agente Rizo les extendió citaciones a Tina y al señor Ancianito. Las citaciones les ordenaban que comparecieran ante el tribunal de tránsito al día y hora determinados.


Después de cualquier colisión automovilística, cada operador debe informar del accidente a su compañía de seguros tan pronto como sea posible.

Si el accidente no lo ha investigado un agente y resulta en lesiones, muerte o daños a la propiedad en exceso de $500, el operador o conductor debe presentar un informe del accidente. Éste se remite al Comisionario de la Seguridad Pública de Georgia (Commissioner of Public Safety of Georgia).

*Extraído de Una Introducción a la Ley en Georgia, Tercera Edición, publicado por el Instituto Gubernamental Carl Vinson, 1998 (actualizado en el aZo 2001). El Instituto Vinson no es responsable de errores en el texto electrónico. El contenido es puramente informativo; y de ninguna forma la información del libro deberá considerarse como consejería legal para ninguna persona en ningun asunto en el cual hayan implicaciones legales. Tal materia deberá de ser tratada con un abogado. El libro se encuentra a la venta en www.cviog.uga.edu o contactándose con el Programa de Publicaciones del Instituto Gubernamental Carl Vinson, Universidad de Georgia, 201 M. Milledge Avenue, Athens, GA 30602; teléfono 706-542-6377; fax 706-542-6239.

Última revisión y actualización: Jun 15, 2005