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El Final de un Empleo

Por: Carl Vinson Institute
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¿Que pasa si te despiden, si quedas cesante, o si te marchas?
¿Qué pasa cuando el empleado tiene una enfermedad seria que le impide cumplir con su trabajo?
La licencia por enfermedad
La jubilación
Las pensiones
La Seguridad Social

Si te despiden, si quedas cesante, o si te marchas

SITUACIÓN 12. Nosé Pudo se pone furiosísimo con el capataz. El hombre está de nuevo molestándole-esta vez porque no ha instalado bien un accesorio. Por fin Nosé grita, "Me largo". Y abandona el trabajo. ¿Puede terminar legalmente un trabajo así?

SITUACIÓN 13. Las ventas son tan bajas que la compañía Sobre-el-Precipicio decide despedir a 100 empleados, y despide solamente a los obreros de origen mexicano. ¿Tendrían éstos motivo para poner un pleito a la empresa?

SITUACIÓN 14. El director del sistema escolar del condado despide a una maestra muy respetada que enseña el inglés. El director de la escuela donde trabaja la maestra dice que es imposible llevarse bien con ella. ¿Tiene la maestra alguna protección contra este despido?

A menos que se especifique lo contrario en un contrato, o que lo prohíba la ley, cualquiera de las dos partes puede terminar una relación laboral cuando quiera. El empresario tiene la libertad de despedir a un empleado. El empleado tiene la libertad de marcharse. Date cuenta que esto no es lo mismo que el contrato de un préstamo o de una compra.

En la situación 12, Nosé se puede marchar-pero en ese caso pierde el derecho al subsidio de desempleo. También, lo adecuado sería notificar por adelantado al empresario para que pueda contratar a otra persona. Incluso es posible que el contrato lo requiera.

La empresa tiene la libertad de terminar las relaciones laborales en cualquier momento. Sin embargo, los despidos en la situación 13 parece que discriminan en contra de los mexicanos. Desafortunadamente a menos que estos empleados puedan probar que existe discriminación, es posible que no puedan hacer nada.

En algunos empleos, los empleados tienen el derecho a una audiencia si se les despide, rebaja de categoría o si se les castiga. Esto es usual en el caso de los empleados gubernamentales. Por ejemplo, en la situación 14, la maestra puede ser que tenga el derecho a una audiencia para defender su caso con éxito. En el caso de la empresa privada, no existe el derecho automático a una audiencia. Dicho derecho puede ser que lo especifique la compañía o el contrato sindical.

Los empresarios pueden suspender o cesar (layoff) a los empleados cuando no hay trabajo suficiente. Generalmente, los ceses son temporales. Las empresas tienen el derecho de suspender a todos los empleados que sea necesario para poder continuar sus operaciones. Sin embargo, una ley de 1988, el Acta de Aviso para Ajuste y Reentrenamiento de los Trabajadores (Worker Adjustment and Retraining Notification Act), requiere generalmente que los empresarios den una notificación de 60 días por adelantado en el caso de los ceses y de las cierres de fábrica, cuando afecta a más de 50 trabajadores durante un período de 30 días.

Si a un empleado se le deja cesante-y en la mayor parte de los estados, si se le despide sin buena causa-, un empleado puede solicitar el subsidio de desempleo (o sea unemployment compensation). En Georgia, el Departamento de Trabajo estatal administra el programa de compensación. El propósito del programa es ayudar a la persona que ha perdido el salario, mientras busca otro empleo. Sin embargo, el subsidio no es para toda la vida. Por lo corriente, dura solamente entre 6 y 12 meses.

SITUACIÓN 15. Quique Zambrano estaba trabajando con un grupo de obreros que instalaba una tubería de alcantarillado. El operador de la grúa calculó mal y la tubería golpeó al señor Zambrano. Quedó malherido. No pudo andar durante muchos años. ¿Qué protección tenía?

SITUACIÓN 16. Elena Enfermo trabajó muchos años en una fábrica. Su trabajo consistía en rociar químicamente las piezas de madera que pasaban en una cadena de montaje. Elena se puso enferma, y el médico diagnosticó que tenía cáncer. Se averiguó que los productos químicos con los que trabaja Elena eran cancerígenos. ¿Hay algún remedio legal al que pueda recurrir Elena?

Algunas veces, un empleado se accidenta, enferma o se mata a causa del trabajo. En esos casos, se recurre a los subsidios para lesiones o enfermedades de los empleados. Aunque los gobiernos estatales administran dichos programas, los fondos proceden de las empresas. En Georgia, la Junta Estatal para la Compensación de los Trabajadores (State Board of Workers´ Compensation) administra la compensación de los empleados.

Un empleado como el señor Zambrano (en la situación 15) debe comprobar ante esa junta que tiene una lesión o una enfermedad relacionada con su trabajo. Si la junta le concede una compensación, el empresario debe pagarla. Generalmente, se trata de una pequeña cantidad que se desembolsa a lo largo de un período de varios años o más. Los empresarios corrientemente llevan un seguro que cubre esos desembolsos.

La cantidad pagada se basa en una tabla de beneficios establecida oficialmente. Por ejemplo, a la pérdida de una mano corresponde una cierta cantidad, a la pérdida de un ojo corresponde otra cantidad. ¿Qué ocurre si el señor Zambrano queda permanentemente incapacitado y no puede volver a trabajar jamás? En ese caso, pudiera jubilarse con una pensión por razones de incapacitación.

La compensación puede que no se conceda si la enfermedad o lesión no figura en la tabla estatal de beneficios. En ese caso, Elena (de la situación 16) puede ser que tenga que probar ante un tribunal que la enfermedad suya esté relacionada con su trabajo. Con el paso del tiempo, más y más empleados sujetos al riesgo de substancias nocivas llevan a sus empresarios a juicio para pedir la compensación por los daños sufridos.

La licencia por enfermedad

La ley federal no cubre la baja por enfermedad propiamente dicha. Sin embargo, el Acta de Licencia Familiar y Médica (FMLA por sus siglas en inglés, Family and Medical Leave Act) permite los permisos (o las licencias) de excedencia en cuatro situaciones:
- cuando nace un hijo (tanto en el caso de empleados masculinos como femeninos)
- cuando se adopta a una criatura
- cuando hay que ayudar a un cónyuge, hijos o padres que sufren de enfermedad grave
- cuando el empleado tiene una enfermedad seria que le impide cumplir con su trabajo

El acta FMLA requiere que las empresas que cuentan con más de 50 empleados den un permiso o liciencia de excedencia de hasta 12 semanas sin pago, durante un período de 12 meses, para aquellos empleados que lo soliciten o que requieran una excedencia debido a una de las situaciones arriba indicadas. Cuando el empleado se reintegra al trabajo, la compañía en la mayor parte de los casos debe darle el mismo puesto que tenía (u otro equivalente) sin reducción de salario o de beneficios. El empresario o el empleado puede sustituir los días acumulados de vacaciones o de ausencia por razones personales, por cualquier porción de las 12 semanas de ausencia que prescribe el acta FMLA. En el caso de excedencia por razón de una enfermedad seria, el empleado puede sustituir los días acumulados de baja por enfermedad así como los días que se le deben por vacaciones o de ausencia por razones personales, como parte de la excedencia de 12 semanas.


Cuando te jubilas

Si no has empezado todavía a trabajar jornadas completas, la jubilación parece algo lejano, lejanísimo. Sin embargo, si has trabajado, puede ser que una parte de tu paga haya ido a parar al programa de la Seguridad Social del gobierno federal. El programa de Seguridad Social (Social Security) paga a las personas jubiladas.

Como otras leyes que se relacionan con el trabajo, las que se dedican a ocuparse de los jubilados también reflejan los cambios en la sociedad. En muchos países, incluidos los EE.UU., se ha esperado que los hijos o los parientes se ocupen de los ancianos. Pero las pautas de las relaciones familiares cambian. Hoy día, la mayor parte de los empleados esperan mantenerse gracias a la pensión de su empresa y/o mediante los pagos de la Seguridad Social.

¿Qué es una pensión?
Una pensión es un plan que se paga a una persona después de su jubilación. La empresa y los empleados pueden ser que los dos partes hayan contribuido a los fondos del plan de pensión. O pudiera ser que los fondos procedan únicamente de la empresa. Sin embargo, las empresas no están obligadas por ley a proveer pensiones.

La cantidad de la pensión se basa generalmente en los ingresos del empleado y en los años de servicio que ha prestado a dicha empresa. Generalmente, el empleado con el salario más alto y con el mayor número de años de servicio cobrará la pensión más alta.

Los problemas creados por los programas de pensiones particulares trajeron el Acta de Seguridad de Ingresos del Empleado Jubilado (ERISA por sus siglas en inglés; quiere decir Employment Retirement Income Security Act). ¿De qué problemas se trataba?

Uno de dichos problemas era que los empleados tenían que trabajar para la misma compañía, tal vez unos 20 años, antes de que tuvieran derecho de disfrutar de los beneficios de una pensión. No obstante, muchos estadounidenses cambian frecuentemente de empleo. El ERISA requiere que el derecho a cobrar una pensión se garantice (se adquiera) después de un periodo más corto, generalmente de cinco años.

Otro problema era que los empresarios despedían a los empleados para no tener que pagarles una pensión. Si un empleado puede probar que el despido es por esa razón, entonces bajo el ERISA, el tribunal puede mandar que la compañía pague. La persona también puede llevar a la compañía a juicio por discriminación debida a la edad.


La Seguridad Social

En el comprobante del pago, habrás notado una deducción bajo las letras "FICA", que se refiere a la Seguridad Social. La Seguridad Social (Social Security en inglés) se parece a un plan de pensión. Es aplicable a todas las personas que han contribuido al sistema durante los años de trabajo.

La Seguridad Social no es lo mismo que la ayuda oficial para los pobres (o sea welfare). La mayor parte de las personas que cobran la Seguridad Social han contribuido al programa mientras trabajaban. Los que reciben estos beneficios pueden ser ricos o pobres. Por otro lado, para que un ciudadano reciba la ayuda oficial del estado para los pobres debe encontrarse a lo que se define como el "nivel de pobreza" o por debajo de ese nivel.

El Acta de Seguridad Social se aprobó en 1935, durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt. Fue durante la Gran Depresión cuando muchos estadounidenses no tenían trabajo. Muchos no tenían pensiones ni ahorros. El propósito de la ley era proveer unos ingresos para todas las personas que se jubilan. Hoy día, en el caso de muchas personas, la Seguridad Social provee la mayor parte de los ingresos después de su jubilación.

Con el paso de los años, el Congreso estadounidense ha ampliado el programa de Seguridad Social. Hoy día, a menudo asiste a viudas y sus hijos, a los trabajadores incapacitados por lesiones, además de otros beneficios.

El programa de la Seguridad Social es polémico. Una razón es su costo. En 1983, el Congreso aprobó leyes para que el programa no se quedara eventualmente sin fondos. Extendió la edad para recibir los beneficios de la jubilación de los 65 a los 67 años de edad. El cambio se entrará en vigor para el año 2027.

Las leyes de 1983, sin embargo, no han resuelto el problema ni la polémica. En la actualidad, algunos trabajadores se preguntan si llegarán a cobrar los beneficios cuando se jubilen. En el futuro oirás más de este tema.

*Extraído de Una Introducción a la Ley en Georgia, Tercera Edición, publicado por el Instituto Gubernamental Carl Vinson, 1998 (actualizado en el aZo 2001). El Instituto Vinson no es responsable de errores en el texto electrónico. El contenido es puramente informativo; y de ninguna forma la información del libro deberá considerarse como consejería legal para ninguna persona en ningun asunto en el cual hayan implicaciones legales. Tal materia deberá de ser tratada con un abogado. El libro se encuentra a la venta en www.cviog.uga.edu o contactándose con el Programa de Publicaciones del Instituto Gubernamental Carl Vinson, Universidad de Georgia, 201 M. Milledge Avenue, Athens, GA 30602; teléfono 706-542-6377; fax 706-542-6239.

Última revisión y actualización: Jul 30, 2004