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El Intablamiento de un Pleito

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EL ENTABLAMIENTO DE UN PLEITO

Este documento se trata de:

¿Quién puede ser responsable legalmente las acciones que causen daños?
¿Cuánto se reclama?
Los pleitos abusivos (abusive lawsuits)

Generalmente, un niño con menos de cierta edad no es legalmente responsable por las acciones que causen daños. Sin embargo, la ley de Georgia declara que los padres de un niño pueden ser responsables por los actos de un niño que a propósito hayan dañado a una persona o a sus bienes. Esta ley tiene el propósito de disuadir a los niños de hacer "bromas pesadas" que pueden causar los daños.

En Georgia, los niños pequeños también son incapaces de la negligencia (de ejecutar los actos ilícitos sin intención). La excepción es cuando un niño comete un acto ilícito usando objetos propios de un adulto. Los automóviles, tractores, sierras de cadena y lanchas de motor son ejemplos de dichos objetos. Si un niño lesiona a alguien mientras lleva la lancha de motor de la familia, el niño ha cometido daños y perjuicios. Los padres son los responsables del daño.

Las corporaciones y los gobiernos, lo mismo que las personas, pueden ser responsables de daños y perjuicios. La ley ha creado las corporaciones. Éstas pueden poner pleitos y a éstas se les puede poner pleitos. Obviamente, las corporaciones solo pueden actuar por medio de sus empleados. Por lo tanto, si el daño es el resultado del acto de un empleado que está trabajando, la corporación puede ser responsable.

La ley ha creado también a los gobiernos. Las acciones de los oficiales y empleados del gobierno también puede resultar en daños. Sin embargo, por lo que se refiere a los daños y perjuicios, los gobiernos tienen ciertas inmunidades (en inglés, immunities). Esto quiere decir que no se les puede declarar responsables por ciertas acciones. Fíjate en la inmunidad del agente de policía en la situación 9.

Las leyes de Georgia que se promulgaron en 1987 proveen la inmunidad civil a los miembros, directores, síndicos y oficiales sin paga de entidades sin afán de lucro o gubernamentales, si actúan de buena fe o dentro del área de sus deberes. La inmunidad no se otorga si la conducta es malintencionada. En casos caritativos, los que dispensan cuidados médicos también tienen inmunidad.

¿Cuánto se reclama?

Una de las preguntas en un pleito es lo que el demandante pedirá por los daños. La ley identifica varias clases de daños que incluyen los siguientes:

Los daños efectivos-cubren la lesión o el daño sufrido. Incluirán una indemnización especial por los daños y otra indemnización general por el dolor y sufrimiento.

a. Los especiales o compensatorios-éstos reembolsan a la parte lesionada por la pérdida económica. Incluirían el reembolso por el salario perdido y por las gastos médicos. Estos daños se deben probar a la hora del juicio con la evidencia de ciertos factores. Algunos de dichos factores son los días que se han perdido de trabajo, la cantidad que se gana por día, el total de las cuentas médicas en que se ha incurrido, el costo de los medicamentos y la cantidad del daño a la propiedad.

b. Los daños generales-éstos son daños que se supone han ocurrido en un accidente. Por ejemplo, si te has visto envuelto en un accidente grave de automóvil, la ley presume que te ha causado dolor y sufrimiento. A diferencia de los daños especiales (v. gr., pérdidas de sueldo, cuentas médicas, etc.) no existe un límite preciso para la cantidad que el jurado puede otorgar.

Los daños punitivos-son para castigar al demandado y para disuadir a otros de que causen daños en formas similares. Éstos se otorgan cuando el acto ilícito se agrava mediante la violencia, la opresión, la malicia, el fraude o cuando se deben a la conducta desenfrenada o malvada del demandado.

En la década de los años ochenta, hubo alguna reacción ante las grandes cantidades por daños que los jurados otorgaban a los demandantes-particularmente en casos de la negligencia médica. Como resultado, las cuotas de los seguros médicos subieron y hubo protestas organizadas por las compañías de seguros y por los que pagaban las cuotas. Esto, a su vez, produjo legislación por todo el país. En Georgia resultó en el Acta de Reforma de los Daños y Perjuicios de 1987 (Tort Reform Act of 1987).

¿Cuáles son algunas de las reformas que se hicieron en 1987 para reducir las cantidades de los daños? Varias se pueden ilustrar mediante situaciones que se han presentado previamente en este capítulo.

SITUACIÓN 14, continuación. María pone un pleito a los asistentes de la ambulancia por causarle intencionalmente una aflicción emocional. En el juicio declaran que ellos creían verdaderamente que María estaba registrada para alumbrar en el hospital local. Pensaron que estaba equivocada porque el niño ya estaba naciendo. Pero María les gusta a los miembros del jurado por la apariencia tan simpática que presenta. Los asistentes de la ambulancia que se presentan sin afeitar y con unas ropas descuidadas, no les agradan. El jurado le concede a María $1,000 en daños y perjuicios efectivos, y un millón de dólares en los daños punitivos. El seguro del servicio de la ambulancia no cubre los daños punitivos.

Antes de la ley de 1987, María pudiera haber recibido el millón de dólares. La ley, sin embargo, pone ahora límites a los daños punitivos. Además, ha establecido un nivel superior para probar la negligencia. María ha tenido que presentar evidencia clara y convincente de que los asistentes de la ambulancia demostraron malicia, conducta malintencionada o la ausencia total de cuidado.

SITUACIÓN 27, continuación. Supongamos que otros se han unido al pleito de Ronaldo, y que el jurado les ha otorgado $200,000 de los daños punitivos.

Bajo la ley de Georgia de 1987, el 75% de los daños concedidos pasarán al estado y no a los demandantes. Pero esto es únicamente en el caso de pleitos por la responsabilidad de un producto.

Estas reformas han sufrido algunas recusaciones legales. En 1991, el Tribunal Supremo de Georgia eliminó una disposición que permitía a los demandados introducir evidencia de otra compensación por lesiones (como el pago del seguro, por ejemplo), excepto en los casos de muerte. El tribunal estableció que ni la riqueza del demandante ni la del demandado podían cuestionarse.

La reforma de las leyes de los daños y perjuicios sigue siendo el enfoque de muchos debates en el estado de Georgia y en otras partes. El debate vuelve especialmente contencioso en el ramo de la negligencia médica. Hasta ahora no hay límites en las cantidades de los daños punitivos que se pueden otorgar a las reclamaciones por negligencia médica. En algunos casos, el hecho de que no existen límites ha dado una situación en que los costos de los seguros médicos para asegurar la negligencia médica han subido hasta el punto de clausurar algunos hospitales y algunos médicos decidieron salirse para practicar su profesión fuera de Georgia.


Los pleitos abusivos (abusive lawsuits)

La legislatura de Georgia creó hace poco otra clase de daños y perjuicios que los demandantes o los demandados pueden emplear como defensa. Son los daños y perjuicios por abuso del proceso judicial. Tienen lugar cuando una parte inicia una reclamación o declara una defensa con malicia y sin una base legal o efectiva.

SITUACIÓN 28. Benjamín va en automóvil por la carretera sin prestar atención. Y choca con el parachoques trasero del vehículo de Reina. Ella le pone un pleito por daños. Benjamín afirma que él no fue negligente y que el accidente fue la culpa de Reina, aunque sabe que eso no es la verdad.

Benjamín puede ser culpable bajo este principio legal. La defensa que declaró no tiene ninguna base efectiva. ¿Qué pasa si su defensa fue que Reina tenía la obligación legal de mirar en el espejo retrovisor cada unos pocos segundos para evitar la posibilidad de que Benjamín cometiera una negligencia? Esa defensa no tendría una base legal. No existe semejante obligación legal.

*Extraído de Una Introducción a la Ley en Georgia, Tercera Edición, publicado por el Instituto Gubernamental Carl Vinson, 1998 (actualizado en el aZo 2001). El Instituto Vinson no es responsable de errores en el texto electrónico. El contenido es puramente informativo; y de ninguna forma la información del libro deberá considerarse como consejería legal para ninguna persona en ningun asunto en el cual hayan implicaciones legales. Tal materia deberá de ser tratada con un abogado. El libro se encuentra a la venta en www.cviog.uga.edu o contactándose con el Programa de Publicaciones del Instituto Gubernamental Carl Vinson, Universidad de Georgia, 201 M. Milledge Avenue, Athens, GA 30602; teléfono 706-542-6377; fax 706-542-6239.

Última revisión y actualización: Jul 30, 2004