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La Ley Básica de Inmigración

Por: Carl Vinson Institute
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La Ley Básica de Inmigración

Esto documento se trata de:

  • ¿De donde vienen las leyes de inmigración de los EE.UU.?
  • ¿Cuáles agencias administran las leyes de inmigración de los EE.UU.?
  • ¿Quién recibe ciudadanía de los EE.UU.?
  • ¿Cuáles son las reglas de inmigración que permiten estar en el país personas que no son ciudadanos de los EE.UU.?
  • ¿Cuáles son las maneras en que una persona puede inmigrar a los EE.UU.?
  • ¿Cómo se puede cambiar su status legal bajo las leyes de inmigración de los EE.UU.?
  • ¿Cómo pierden su status legal las personas que no son ciudadanos de los EE.UU.?
  • ¿Cómo llega una persona a ser un ciudadano de los EE.UU.?
  • ¿Después de recibir la ciudadanía de los EE.UU., es posible perderla?

¿CUÁL ES ORÍGEN DE LA LEY DE INMIGRACIÓN Y QUIÉN ESTÁ A SU CARGO?

Como en todos los aspectos de la ley, la Constitución de los EE.UU. es el punto de partida de las leyes que gobiernan la inmigración. El artículo I, sección 8.4 de la Constitución otorga al Congreso el poder sobre la inmigración y la naturalización (la "naturalización" refiere al procedimiento por el cual pasan los inmigrantes para alcanzar la ciudadanía de este país). Este capacidad o facultad se justifica por la obligación que el Congreso tiene de mantener la seguridad de los EE.UU.

Bien visto, la relación de los EE.UU. con otras naciones y con sus ciudadanos puede afectar la seguridad de la nación. El poder del Congreso sobre la inmigración es amplio y, en gran parte, sigue sin cuestionarse. El examen de la gente de otros países que quieren entrar en los Estados Unidos es parte de esta obligación.

Sin embargo, la autoridad general para administrar cotidianamente las leyes de inmigración ha sido delegada en la agencia federal que antes se conocía como el Servicio de Inmigración y Naturalización (por sus siglas en inglés; quiere decir. Algunos se dicen "la migra".) Pero ahora es parte del nuevo Departamento de Seguridad Interior (Department of Homeland Security con las siglas DHS) por medio de tres dependencias: la Oficina de Ciudadanía y Servicios Migratorios (BCIS por sus siglas en inglés, que quiere significar Bureau of Citizenship and Immigration Services), la Oficina de Ciudadanía y la Ejecución de Aduanas (BICE por sus siglas en inglés, para decir Bureau of Immigration and Customs Enforcement) y últimamente la Oficina de Aduana y Patrulla Fronteriza (BCBP, o sea Bureau of Customs and Border Patrol).

Igualmente se incluye bajo el techo del nuevo Departamento de Seguridad Interior la Oficina Ejecutiva Revisora de Inmigración (EOIR por sus siglas en inglés, lo cual quiere decir Executive Office of Immigration Review) que comprende las cortes (los tribunales) especializados en asuntos de inmigración y un tribunal de apelación llamado la Junta de Apelaciones de Inmigración (Board of Immigration Appeals). Finalmente existe un grupo de fiscales que actúan en los casos de inmigración en representación, como es obvio, del estado estadounidense.

La ley define la autoridad de estas agencias. La ley original se llama el Acta de Inmigración y Nacionalidad. Las leyes que gobiernan la ejecución de este Acta se encuentran en el Código de las Regulaciones Federales.

Las formas en que las leyes de inmigración se aplican a los casos particulares se determinan por los tribunales y los cuerpos administrativos (por ejemplo, las agencias como el BCIS y su junta de revisión, la Junta de Apelaciones de Inmigración o Board of Immigration Appeals en inglés).

Un caso puede comenzarlo alguien que solicita un beneficio de inmigración tal como la protección bajo las leyes de asilo (expuestas en las páginas siguientes). La solicitud se presenta al BCIS, que luego toma la decisión. Si el BCIS decide denegar el beneficio solicitado, un juez de inmigración revisa la decisión negativa. Luego, la Junta de Apelaciones de Inmigración revisa la decisión del juez. En algunos casos, los tribunales federales revisan las decisiones de la junta.

Un concepto importante que se debe recordar es que las leyes de inmigración no afectan a los ciudadanos estadounidenses. Las leyes de inmigración regulan la presencia-sea temporal o permanente-de las personas que no son ciudadanos de los Estados Unidos. Las leyes de inmigración llaman "extranjeros" (aliens) a los que no son ciudadanos. Las leyes de inmigración también determinan qué extranjeros pueden nacionalizarse (o "naturalizarse" en su argot legal), así cómo y cuándo se les concederá la nacionalidad. Por lo tanto, las leyes de inmigración nos dicen cómo los extranjeros pueden visitar, vivir, trabajar y estudiar en los EE.UU. y cómo pueden nacionalizarse. Pero las leyes de inmigración dejan de afectar a un extranjero una vez que él o ella adquiere la nacionalidad (ciudadanía o citizenship en inglés) de los Estados Unidos.

Otros cuerpos gubernamentales prestan asistencia en la ejecución de las leyes de inmigración. Por ejemplo, en algunos casos relacionados con los puestos de empleo, el Departamento de Trabajo debe considerar si la inmigración afectará positiva o negativamente al mercado laboral. Semejante decisión puede ser muy importante para determinar si se concederá o se denegará la visa (permiso) de trabajo.


¿QUIÉN ES UN CIUDADANO Y QUIÉN ES UN EXTRANJERO?

Para que puedas entender quién es un ciudadano, recuerda dos palabras: el suelo y la sangre.

El suelo

La mayor parte de nosotros estamos familiarizados con el concepto de la ciudadanía o la nacionalidad. De acuerdo con la Enmienda Decimocuarta de la Constitución de los EE.UU., las personas que nacieron en este país son ciudadanos de los Estados Unidos. Esta provisión constitucional viene de un principio que se reconoció mucho tiempo antes de que se adoptara la Enmienda Decimocuarta, que dice que la nacionalidad de la persona se determina por su lugar de nacimiento. Este concepto tiene un nombre legal: la doctrina de jus soli. Jus es la palabra latina que significa "ley", y soli quiere decir "suelo".

Por lo tanto, el ciudadano es cualquier persona que haya nacido en los Estados Unidos, lo que incluye todos los cincuenta estados, además de Puerto Rico, las Islas Vírgenes, la Samoa Estadounidense, Guam y otras islas o territorios que se consideran como parte de los Estados Unidos. Además, algunas personas nacidas en la Zona del Canal (en el país de Panamá) mientras estuvo bajo el control de los EE.UU. se las puede también considerar como ciudadanos estadounidenses. De acuerdo con las leyes presentes, hay solo una excepción a la doctrina de jus soli: un niño nacido en los Estados Unidos de padres que están en el servicio diplomático de otro país no adquiere la nacionalidad estadounidense al nacer.

La sangre

Algunas personas son ciudadanos porque nacieron hijos de un padre o madre que son ciudadanos estadounidenses. De acuerdo con la ley de la inmigración, este tipo de nacionalidad se llama la ciudadanía derivada. La ciudadanía derivada (derived citizenship en inglés) se refiere a la situación en la que un niño extranjero nacido fuera de los Estados Unidos adquiere automáticamente la nacionalidad estadounidense, cuando por lo menos el padre o la madre son ciudadanos estadounidenses.

Este concepto de la ciudadanía derivada tiene un nombre legal: doctrina de jus sanguinis. Sanguinis es una palabra latina muy parecida y de igual sentido de la palabra castellana que quiere decir "sangre". Por lo tanto, bajo esta doctrina, la nacionalidad del niño depende de la nacionalidad de los padres de él o de ella.

La ciudadanía de la persona que reclama la ciudadanía de los EE.UU. derivada se rige por la ley que estaba vigente en la fecha del nacimiento de la persona. Hay muchas leyes semejantes con diferentes requisitos, pero son demasiado numerosas y complejas para explorarlas en este capítulo. Lo que es importante es recordar que algunos individuos pueden tener la nacionalidad estadounidense, porque sus padres la tienen, aunque no hayan nacido en los Estados Unidos.

Los ciudadanos nacidos en los Estados Unidos pueden probar su nacionalidad con su partida de nacimiento (birth certificate, expedido al nivel estatal). Los ciudadanos derivados pueden solicitar un certificado de nacionalidad con el propósito de probar que son ciudadanos. El BCIS tiene a su cargo la consideración de la evidencia que prueba la reclamación de la ciudadanía derivada para determinar si la persona es un ciudadano o no. Si se determina que la ciudadanía existe, el BCIS lo certificará.


Tipo de visa... Se concede a

A los embajadores, diplomáticos y otros que se dedican al servicio diplomático

B los que se dedican al comercio o al pasatiempo (el turismo)

C la gente que toma los vuelos conectados con destino a otros países

D los tripulantes (los que trabajan en barcos o aviones que temporalmente tocan en los Estados Unidos)

E los inversionistas y comerciantes (los que hacen inversiones de importancia en las importaciones y exportaciones)

F los estudiantes (extranjeros que estudian en una escuela acreditada o en una universidad estadounidense)

G los representantes de las organizaciones internacionales

H los profesionales, enfermeras y trabajadores de temporada

I los empleados extranjeros de los medios de comunicación

J los estudiantes de intercambio

K los esposos, esposas, hijos, prometidos(as), o hijos de prometidos(as) de ciudadanos estadounidenses

L los intratransferidos de una compañía (como en el caso de los empresas multinacionales)

M los estudiantes que buscan la capacitación técnica (vocacional)

N los que están en los Estados Unidos por alguna razón relacionada con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)

O los científicos, artistas, personal docente y atletas

P los atletas y artistas de categoría internacional

Q los trabajadores del Programa para el Proceso Irlandés de la Paz (que vienen a aprender las técnicas que se emplean en la resolución de los conflictos)

R los que trabajan en las órdenes religiosas

S los informantes (es decir, personas que vienen a este país para dar información en las investigaciones criminales)

T los víctimas del comercio o trata ilegal (tales como la prostitución forzada, trata de blancas, etc.)

TN los que están implicados en el Tratado de Libre Comercio (o sea, los conductores de vehículos, agentes de venta o distribuidores que temporalmente desempeñan su comercio en los Estados Unidos como resultado del TLC)

U los víctimas de las actividades criminales

V los esposos(as) e hijos de los residentes permanentes actuales

TODOS LOS DEMÁS SON EXTRANJEROS (ALIENS)

De acuerdo con las leyes de inmigración, la gente son ciudadanos o extranjeros. Las leyes de la inmigración no tienen vigencia sobre los ciudadanos. En forma similar, las leyes de inmigración tienen autoridad absoluta sobre los extranjeros en los Estados Unidos. Básicamente, hay dos tipos de extranjeros: (1) los que vienen a los Estados Unidos para pasa una temporada, y (2) los que vienen con la intención de quedarse permanentemente.

Los que no son inmigrantes

Los que no son inmigrantes (en inglés, nonimmigrants) son los extranjeros que vienen temporalmente a los Estados Unidos. La estancia se autoriza usualmente mediante una de las categorías de visa para los no-inmigrantes, creadas por el Acta de Inmigración y Naturalización. Existen numerosas visas que tienen diferentes propósitos para los que no son inmigrantes, cada uno de los cuales concede un cierto período de estancia en los Estados Unidos. La lista en la página anterior da las visas bajo las leyes actuales de inmigración.

Además de las visas que no son de inmigración, es decir, para los que no buscan la estadía permanente, las leyes de inmigración proveen también ciertos estatutos legales que permiten a los extranjeros entrar o permanecer temporalmente en los Estados Unidos.

El Estatuto Temporal de Protección (TPS por sus siglas en inglés y quiere decir Temporary Protective Status) concede el estatus legal temporal y la autorización para que trabajen a los extranjeros que son ciudadanos de ciertos países especificados. Ocurre cuando el gobierno de los Estados Unidos ha determinado que dichos países no ofrecen la seguridad personal a los extranjeros para que vuelvan a casa, por razón de importantes desastres naturales o por la guerra. Por ejemplo, en el año de 1997 un volcán destruyó gran parte de la isla caribeña de Montserrat. Después del desastre natural, el gobierno de los Estados Unidos concedió el Estatuto Temporal de Protección (TPS) para los extranjeros que en aquel entonces se encontraban presentes en los Estados Unidos y eran ciudadanos de Montserrat, o habían residido últimamente allí. El TPS está en vigencia para esos extranjeros hasta que el gobierno de los Estados Unidos decida que Montserrat tiene la capacidad para ocuparse del retorno de sus ciudadanos. Durante el período del Estatuto Temporal de Protección, los extranjeros sujetos a la protección pueden vivir y trabajar en los Estados Unidos.

Otro tipo de estatuto temporal es el permiso que se llama condicional (en inglés se dice parole). La regla básica del permiso condicional es que el BCIS puede admitir temporalmente a cualquier persona que solicite la admisión en los Estados Unidos antes de que se le conceda la admisión. Los permisos condicionales se conceden sobre la base de cada caso cuando existe una urgente necesidad humanitaria o se puede resultar en un significativo beneficio para el público en general. Ejemplos de las personas que han recibido, o pueden recibir, los permisos condicionales, incluye a
• los refugiados de Cuba;

• los que están solicitando la residencia permanente en los Estados Unidos, pero que tienen que salir temporalmente del país, y luego regresan para continuar las solicitudes pendientes; y

• los que necesitan venir a los Estados Unidos por razones humanitarias (como la intervención quirúrgica), pero que no tienen derecho a ninguno de las visas que no son de inmigración.

El permiso condicional superior se aprueba generalmente por un período específico de tiempo, y el extranjero debe utilizar el documento condicional para su propósito antes de que expire.

Los inmigrantes

A diferencia de los que no son inmigrantes que vienen temporalmente a los Estados Unidos, los inmigrantes vienen a los Estados Unidos para trabajar y vivir permanentemente. El propósito de un extranjero que quiere inmigrar es convertirse legalmente en un residente permanente. Para hacerlo, el extranjero debe obtener el permiso de residencia permanente conocida popularmente como la "tarjeta verde" (green card en inglés aunque ahora no tiene mucho de verde). Una vez que se le concede la tarjeta verde y el extranjero se convierte en residente permanente, a él o a ella se les permite permanentemente vivir, trabajar y viajar por los Estados Unidos. Además, los residentes permanentes tienen el derecho de llegar a ser ciudadanos naturalizados si reúnen todos los requisitos.

Existen cuatro razones por las que puede ser que los extranjeros quieran inmigrar a los Estados Unidos: para reunirse con su familia, para trabajar o para mejorarse profesionalmente, para escapar a la persecución en sus países natales, o para mejorar económicamente su vida y la de sus familias.

La inmigración basada en la familia

La mayor parte de los inmigrantes, casi las tres cuartas partes, viene a los Estados Unidos para estar cerca de miembros de su familia. La ley permite a los ciudadanos de los Estados Unidos que soliciten la visa de inmigración a favor de los siguientes miembros de su familia: esposo(a), hijos (incluyen a los menores de edad, adultos, solteros o hijos casados; hijastros [en ciertos casos]; e hijos adoptivos), padres y hermanos. A los residentes permanentes que son legales, se les permite que soliciten una visa solo a favor del esposo(a) y los hijos solteros. La aprobación de la solicitud para una "visa de inmigrante familiar" (family immigrant visa) puede llevar varios o muchos años. Una vez que se aprueba la solicitud, el pariente que es extranjero puede inmigrar a los Estados Unidos desde otro país o, si el pariente está en los Estados Unidos con una visa que no es de inmigrante, puede recibir el estatus de residente permanente.

La relación del solicitante con el extranjero que quiere ser inmigrante afectará la duración del proceso. Por ejemplo, el esposo o la esposa de un(a) ciudadano(a) de los Estados Unidos reúne los requisitos para recibir inmediatamente el estatus de residente permanente una vez que se haya establecido la relación matrimonial, pero el esposo o esposa de un residente permanente "legalizado" debe esperar entre 4 y 8 años. El hermano o hermana de un ciudadano de los Estados Unidos puede ser que tenga que esperar 20 años o más para recibir el estatus de residente permanente.

La inmigración basado en el empleo o en el talento

El segundo tipo de inmigración, inmigración basada en el empleo, permite a los empresarios traer los trabajadores especializados a los Estados Unidos. Este proceso complejo se coordina entre el BCIS y el Departamento de Trabajo estadounidense para estar seguros que los empleados extranjeros no quiten los puestos de empleo a los ciudadanos estadounidenses; solo se permite unos pocos trabajadores por cada empresario.

Antes de traer los trabajadores inmigrantes a los Estados Unidos mediante una petición de inmigración, los empresarios deben demostrar que no hay estadounidenses calificados que puedan ocupar el puesto. Sin embargo, una vez que los empleados se encuentran en los Estados Unidos y que han sido aprobados como trabajadores inmigrantes, pueden solicitar el paso a la categoría de los residentes permanentes legales. Eventualmente, pueden llegar a ser ciudadanos de los EE.UU. Pueden traer también con ellos a los Estados Unidos, al (la) esposo(a) y a los hijos menores de edad que sean solteros.

Por ejemplo, si una empresa quiere emplear como ingeniero a la señora X, de Francia, la empresa debe demostrar al Departamento de Trabajo estadounidense que no hay nadie en el mercado laboral de los EE.UU. que pueda ocupar el puesto. Luego, la empresa debe solicitar una visa de trabajador inmigrante para la señora X, el cual, si se aprueba, permite a la señora X, al señor X y a sus hijos, la entrada en los Estados Unidos, la adquisición del estatus de residente permanente y, más adelante, la ciudadanía de los EE.UU. Los extranjeros que se considera poseen habilidades únicas, o que han ganado premios de prestigio (como el premio Nobel), pueden solicitar una visa de trabajo para inmigrantes sin el apoyo de un empresario o sin una decisión del Departamento de Trabajo.

Los refugiados y los asilados

Muchos de nosotros conocemos la inscripción de la Estatua de la Libertad que dice, "Dadme vuestro tropel de masas cansadas, empobrecidas, que ansían respirar libres". El dicho es apropiado porque los Estados Unidos fueron fundados en parte por aquellos que escaparon de los países en que se encontraban, donde eran perseguidos por razones políticas o religiosas.

Las leyes de inmigración de los EE.UU. reflejan la responsabilidad que la nación asumió históricamente de ofrecer la protección a los individuos que han sufrido, o que es posible que sufran, la persecución a causa de su raza, nacionalidad, religión, etnicidad, o por sus actividades políticas o sociales. La protección se concede a grupos de gente que se llaman los refugiados o los asilados.

El refugiado (refugee en inglés) es un extranjero que obtiene el permiso formal para entrar en los Estados Unidos mientras estaba fuera del país.

El asilado (asylee en inglés) es el extranjero que ya está en los Estados Unidos y entonces solicita y se le concede el asilo (o sea la protección).

No importa cómo un extranjero entre en los Estados Unidos, sea legal o ilegalmente, él o ella puede solicitar el asilo una vez que está en este país.

Los que solicitan el asilo se convierten en los asilados solo después de que su solicitud de asilo ha sido concedida. Tanto los asilados como los refugiados pueden solicitar el estatus legal de residentes permanentes después que han tenido el estatus de asilado o refugiado al menos por un año. El (la) esposo(a) e hijos de los asilados y refugiados también pueden ser considerados como asilados y refugiados.

Algunos inmigrantes no pueden recibir el estatus de asilado o de refugiado e incluyen los terroristas, los traficantes de drogas y los que han sido declarados culpables de crímenes graves; los que han perseguido a otros; y los que representan una amenaza seria para la seguridad nacional estadounidense. Existen formas de protección más limitadas para algunas personas en estas categorías.

Los inmigrantes especiales

Hay una provisión general para los extranjeros en el Acta de Inmigración y Naturalización que incluye a las viudas y los huérfanos de ciudadanos, a ciertos jóvenes, a los ameriasiáticos (o sea, a los hijos de ciudadanos estadounidenses y asiáticos), a las víctimas de la violencia doméstica y a los empleados religiosos. Ellos pueden solicitar una petición especial de inmigración. La petición, si se aprueba, puede resultar en un ajuste del estatus, de modo que la persona puede pasar a ser un residente permanente legal.

Las personas que están presentes ilegalmente en los Estados Unidos

Los extranjeros que están en los Estados Unidos sin el permiso oficial (del BCIS) están ilegalmente en el país. Algunos extranjeros "ilegales" tienen la intención de estar temporalmente, mientras que otros tienen la intención de quedarse permanentemente. Los extranjeros ilegales entran en los Estados Unidos de dos formas: se quedan más tiempo del que permite la visa o violan las condiciones de la visa o se cruzan la frontera ilegalmente.

1. Los que se quedan más tiempo del que permite la visa /los que violan los términos de la visa: Cualquier extranjero que entra en los Estados Unidos legalmente con una visa que no es de inmigración, pero que permanece en el país más tiempo de lo debido o que desempeña una actividad que no se permite en las condiciones de la visa, se considera que está ilegalmente en los Estados Unidos. Por ejemplo, un turista que entra con una visa "B" y que al entrar se le conceden 30 días de estancia, pero que se queda más de 30 días, o que trabaja (los turistas no están autorizados a trabajar) pasa a ser un extranjero ilegal.

2. Los extranjeros que cruzan ilegalmente la frontera: Los extranjeros que cruzan la frontera para entrar en los Estados Unidos sin presentarse en el control de inmigración son también extranjeros ilegales. Por ejemplo, la persona que entra en los Estados Unidos por la frontera mexicana o canadiense oculta en el maletero de un automóvil es un extranjero ilegal para decirlo así. También se le llama muchas veces el trabajador indocumentado, que entra sin los documentos en orden.

Los extranjeros ilegales en estas categorías se enfrentan con varios obstáculos para obtener el estatus legal. La mayor parte de los extranjeros ilegales solicitan el asilo o el estatus de protección temporal (TPS) por medio de un familiar o de un empresario. Bajo una provisión limitada de la ley, los extranjeros ilegales que reúnen las condiciones pueden obtener una visa basado en la familia o en el empleo. Deben pagar una multa (en la actualidad, $1,000) y reunir una diversidad de condiciones y de limitaciones temporales.

Los que se quedan más tiempo en el país de lo que permite la visa y los que violan los términos de la visa pueden obtener el estatus de residente permanente sin pagar la multa únicamente cuando lo solicitan como esposo(a) o hijo menor de edad de un ciudadano estadounidense. Las personas que cruzan la frontera sin pasar por el control de inspección no pueden solicitar el estatus de residente permanente sin pagar la multa.


¿CÓMO LOS EXTRANJEROS PUEDEN PERDER EL ESTATUS O LA HABILIDAD DE OBTENER EL ESTATUS?

La ejecución de cualquier acto delictivo que vaya contra lo que la ley de inmigración define como el buen carácter moral puede hacer imposible que un extranjero adquiera el estatus legal (es decir, el estatus de residente permanente), o que retenga el estatus legal previamente obtenido. No solo la condena por el asesinato, la violación, el tráfico de drogas, el abuso deshonesto de menores y el fraude, sino también las acusaciones como el robo o el asalto y la agresión, pueden representar otro obstáculo para obtener o retener el estatus legal de inmigración.

Del mismo modo, mentir al BCIS para obtener un beneficio de la inmigración constituye el fraude y el testimonio falso y puede poner en peligro el estatus tanto actual como futuro del inmigrante. Por ejemplo, si dices al BCIS que no estás casado cuando en realidad lo estás, y el BCIS te concede el estatus legal de residente permanente basado en el testimonio falso, pero luego descubre que estás casado, el BCIS puede retirarte el estatus legal de residente permanente.

En algunos casos, el extranjero que es culpable de un delito o que ha cometido el fraude o ha dado el testimonio falso puede presentar una renuncia (es decir, una petición de perdón o waiver en inglés) al BCIS para alcanzar el estatus de residente permanente o para retenerlo. Las renuncias suelen permitirse si la cancelación del estatus del extranjero causara el apuro económico extremo a un ciudadano, al (la) esposo(a) residente, o a un hijo. A pesar de todo, los extranjeros que cometen los actos penales o los fraudes o los testimonios falsos (los dos actos más frecuentes) pueden ser deportados. Otras razones para ser deportados incluyen el quedarse más tiempo en el país de lo que permite la visa y la entrada ilegal al país.

Además, si el BCIS cree que un extranjero puede resultar posiblemente una carga para el sistema de beneficencia (welfare o public assistance en inglés), puede denegarle al extranjero la solicitud para conseguir el estatus de residente permanente. Por lo tanto, el ciudadano de los EE.UU. o el residente permanente que presenta la petición a favor de un extranjero debe demostrar que gana la cantidad suficiente de dinero para mantener al extranjero o que existe otro ciudadano o residente que se presta a y tiene la capacidad de mantener económicamente al extranjero. Esta persona se llama el fiador (en inglés se le llama sponsor). Alternativamente, el extranjero que solicita ser un residente permanente puede demostrar que puede trabajar y que es improbable que llegue a ser una carga para el sistema de beneficencia.

Los extranjeros pueden perder la posibilidad de llegar a ser residentes si se quedan sin el tal fiador. Por ejemplo, si una empresa presenta una solicitud de inmigración basada en el empleo, pero luego retira la oferta de empleo, el extranjero que intenta trabajar en los Estados Unidos no puede pedir el estatus de residente permanente. En forma parecida, si el residente permanente tiene una hija y el residente permanente fallece antes de que la hija pueda adquirir su propio estatus de residente permanente, se le denegará la solicitud. Claro que hay algunas excepciones por razones humanitarias al procedimiento de seguir en el caso de la pérdida del fiador.

Otras formas mediante las que el residente permanente puede perder su estatus una vez que se le haya otorgado incluyen las siguientes:

  • El (la) residente permanente abandona su estatus. Un(a) residente permanente puede perder su estatus si se ausenta de los Estados Unidos durante un largo período de tiempo. Eso depende de las circunstancias relacionadas con la ausencia y de si tenía o no tenía la intención de abandonar su estatus.
  • El (la) residente permanente renuncia a su estatus. Un(a) residente puede renunciar (es decir, devolver deliberadamente) a su estatus de residente en cualquier momento, mediante la presentación del cuestionario apropiado a un agente del BCIS (o en otro país, con entregarlo en el consulado o la embajada de los Estados Unidos).
  • El BCIS rescinde (o rechaza) el estatus del residente permanente. El BCIS puede rescindir el estatus de residente de un extranjero dentro de los cinco años que siguen a la concesión del estatus, si el BCIS descubre que el extranjero no tenía el derecho al estatus cuando inicialmente se lo otorgaron (por ejemplo, si se descubrió que un extranjero mintió cuando solicitó tal estatus).
  • El residente permanente es deportado. El estatus de residente permanente se revocará si el residente comete un delito que resulte en la deportación.


¿ASÍ QUE QUIERES HACERTE CIUDADANO(A)?

Las personas que no nacieron en los Estados Unidos y que no derivan la ciudadanía a través de sus padres pueden, a pesar de todo, llegar a ser ciudadanos de los Estados Unidos bajo ciertas condiciones. Este proceso de solicitar la ciudadanía se llama la naturalización. Las solicitudes para pedir la naturalización se presentan al BCIS, que tiene el capacidad exclusiva de determinar si el extranjero puede ser un ciudadano naturalizado.

La nacionalidad obtenida mediante naturalización no es una ciudadanía de segunda clase, sino que conlleva el privilegio de la participación completa en el sistema democrática de este país, que incluyen el derecho de hablar con plena libertad, de criticar al gobierno, de trabajar en el sector público y de fomentar los cambios en las leyes del país. De hecho, hay muy pocas diferencias en la ciudadanía por razón de nacimiento y por razón de naturalización, excepto en dos casos importantes: los ciudadanos naturalizados no pueden llegar a ser el o la presidente de los Estados Unidos y, en algunos casos extremos, los ciudadanos naturalizados pueden ser desnaturalizados.

Los requisitos para la naturalización

1. Los requisitos de presencia física y legal

Para ser elegible para la naturalización, el extranjero debe reunir los requisitos de la residencia y de la presencia física establecidos por el Acta de Inmigración y Naturalización. Dichos requisitos incluyen los siguientes:

  • El extranjero debe haber sido un residente permanente legal de los Estados Unidos, por un mínimo de cinco años (o de tres años si está casado(a) con un(a) ciudadano(a) de los EE.UU.) antes de solicitar la naturalización.
  • El extranjero debe mostrar que ha estado físicamente presente en los Estados Unidos por lo menos la mitad del tiempo durante los últimos cinco años.
  • El extranjero debe mostrar que ha residido por lo menos tres meses en la ciudad donde él o ella solicita la naturalización.

Los requisitos son menos estrictos para los que residen fuera de los Estados Unidos, pero que trabajan para los Estados Unidos (es decir, los ingresados en el ejército estadounidense). Además, los extranjeros que sirven en las fuerzas armadas de los EE.UU. durante un período de guerra no tiene que demostrar que tenían estatus legal de residente permanente antes de solicitar la naturalización.

2. El juramento de la lealtad

Para recibir la ciudadanía por medio de la naturalización, un extranjero debe entender el juramento de la lealtad y estar dispuesto a pronunciarlo y tener la voluntad de hacerlo. Bajo el juramento, el extranjero promete

  • apoyar la Constitución de los Estados Unidos;
  • "renunciar y abjurar absoluta y por completo toda la lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, estado o soberanía de los que el solicitante fue antes súbdito o ciudadano";
  • apoyar y defender la Constitución y las leyes de los Estados Unidos contra todos los enemigos, extranjeros o domésticos;
  • profesar verdadera fe y lealtad a los Estados Unidos; y
  • portar armas en defensa de los Estados Unidos o desempeñar servicios auxiliares en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, o hacer trabajos de importancia nacional bajo la dirección civil cuando lo requiera la ley.

3. El requisito de la edad

Con la excepción de las adopciones (de hijos) y de aquellos individuos que han servido honorablemente bajo el estatus de servicio activo en las fuerzas armadas durante época de guerra, los extranjeros deben tener por lo menos 18 años de edad para poder pedir la naturalización.

4. El requisito de la competencia mental

Un extranjero debe ser legalmente competente en el momento en que él o ella se presenta al examen de naturalización, el cual es parte de la solicitud de naturalización, y así mismo cuando se administra el juramento de la fidelidad estadounidense (oath of allegiance). Es decir que el extranjero debe entender el propósito de la naturalización y de las responsabilidades que conlleva la ciudadanía. Una historia de la incompetencia (incapacidad) mental en el pasado, como haber estado recluido en una institución mental, no es impedimento en el caso de que durante el período de la solicitud y cuando se administra el juramento, el extranjero haya superado el problema lo suficientemente para comprender el concepto de la ciudadanía de los EE.UU. y el deseo de ser ciudadano estadounidense.

5. El requisito del dominio del idioma inglés

Los extranjeros que solicitan la naturalización deben saber hablar, leer, escribir y comprender inglés. La entrevista de la naturalización se conduce en el inglés, y da a los extranjeros la oportunidad de oír y contestar las preguntas y demostrar la habilidad de hablar y entender dicha lengua. El agente del BCIS también pedirá al extranjero que lea una frase seleccionada al azar y que escriba una frase simple (como por ejemplo, "quiero ser llegar ser ciudadano") dictada por el agente del BCIS. Los extranjeros deben poder leer y escribir las frases clara y correctamente.

6. El requisito de buen carácter moral

Para que una persona pueda naturalizarse, debe estimarse que tiene un buen carácter moral. El Acta de Inmigración y Naturalización define el buen carácter moral con referencia a la lista de actividades específicas que están prohibidas. Sin embargo, existe también un aspecto discrecional del buen carácter moral (good moral character); es decir, que el BCIS puede considerar otras actividades que no están necesariamente en la lista del acta. No se considera que un extranjero es de buen carácter moral si él o ella

  • se embriaga habitualmente;
  • se ha encontrado culpable de ciertos delitos como el robo o la violencia;
  • practica la prostitución o es alguien que procura los servicios de la prostitución;
  • se ocupa del vicio comercial;
  • pasa de contrabando a otros extranjeros;
  • practica la poligamia;
  • ha sido culpable de una violación de las leyes sobre las substancias controladas;
  • tiene ganancias procedentes principalmente de los juegos de azar ilegales;
  • ha dado el testimonio falso o ha jurado en falso para obtener un beneficio de inmigración;
  • ha hecho las declaraciones falsas para obtener la ciudadanía de los EE.UU. o para votar en las elecciones;
  • ha faltado al pago de la manutención obligatoria de un menor;
  • no ha hecho declaración de impuestos; o
  • es un varón que debe hacerlo, pero que no se ha inscrito en el Servicio Obligatorio de Reclutamiento (Selective Service).

Se requiere la toma de las huellas dactilares de todos los que solicitan la naturalización, de modo que un agente del BCIS pueda pedir a la Agencia Federal de Investigación (FBI, Federal Bureau of Investigation) una copia del expediente del solicitante. El agente del BCIS tiene el derecho de revisar el expediente completo y toda la historial del extranjero. No es sensato mentir en una solicitud de naturalización. Por ejemplo, si los antecedentes muestran que se ha cometido un pequeño delito y el solicitante ha mentido sobre el incidente, aunque el delito en sí puede que no sea impedimento para la naturalización, se considerará que el solicitante no tiene un buen carácter moral porque él o ella ha mentido. Es decir, que la mentira es más perjudicial que el incidente que el extranjero trató de ocultar. Además, si el solicitante ha mentido bajo el juramento, él o ella ha jurado en falso, y se considera que la ofensa es todavía más seria.

7. El requisito del conocimiento de la historia y del sistema político de los Estados Unidos

Además de demostrar un conocimiento del idioma inglés, los que solicitan la naturalización deben demostrar un entendimiento de los fundamentos y de la historia de los EE.UU. y de los principios y el sistema político de los EE.UU., con presentar y aprobar un examen a propósito. Antes del examen, los solicitantes pueden pedir al BCIS una lista de preguntas sobre el gobierno y la historia. Un agente del BCIS, por lo general, hace 10 preguntas escogidas al azar de entre las 100 preguntas que le son posibles. Las preguntas, que se contestan oralmente, están diseñadas para evaluar el conocimiento básico ("¿Cuáles son las ramas del gobierno?"), un conocimiento específico local ("¿Quién es el alcalde de esta ciudad?") y un conocimiento de algunos cuantos hechos menos conocidos ("¿Quién escribió el Star Spangled Banner?"). El solicitante deber ser capaz de contestar, por lo menos, el 60% de las preguntas.

Las excepciones

Algunas personas pueden ser incapaces de cumplir con todos los requisitos para la naturalización a causa de la incapacitación médica, de la edad avanzada o de las creencias religiosas. Pero a pesar de eso, pueden ser considerados para ser ciudadanos. A un solicitante que tiene la descapacitación física que le incapacite para aprender la lengua inglesa (por ejemplo, la persona sorda o muda) se le puede excusar del requisito de la lengua inglesa. A las personas que son invidentes también se les puede excusar del requisito, aunque la ceguera en sí no es un impedimento para aprender una lengua.

En el caso de otras condiciones físicas, el médico debe mostrar que la descapacitación es tal que el solicitante es incapaz de aprender un idioma (es decir, la habilidad de hablar, escribir, leer y entender el inglés). En consecuencia, a causa de su inhabilidad para aprender, se les pueden eximir también del requisito del conocimiento de la historia y del gobierno. Sin embargo, a los extranjeros que pierden las habilidades cognoscitivas como el resultado directo del consumo de las drogas ilegales no se les puede eximir de dichos requisitos.

Además de la excepción por razón de la descapacitación, los extranjeros que han sido legalmente residentes permanentes de los EE.UU. y que son de edad avanzada, puede ser que la entrevista de naturalización y el examen de historia y del gobierno se conduzca en su lengua natal. Los extranjeros que tienen más de 50 años de edad y que han vivido en los Estados Unidos como residentes permanentes durante al menos 20 años, o los mayores de los 55 años de edad y han vivido en los Estados Unidos como residentes al menos durante 15 años pueden atenerse a esta exención.

Algunas personas pueden quedar exentas del juramento completo de la lealtad, a causa de que sus ideas religiosas les prohíbe votar, servir en los jurados, prestar lealtad a la bandera, portar las armas, entrar en la política o por lo demás participar en el sistema político. La Constitución de los EE.UU. protege la libertad de la religión de la misma forma que crea el derecho a ser un ciudadano naturalizado. A causa de que estas estipulaciones pueden estar en conflicto, las leyes de inmigración estipulan que los solicitantes pueden ser considerados para la naturalización sin faltar a los principios básicos de sus creencias religiosas.

La desnaturalización

La naturalización puede ser revocada si la persona que solicita la nacionalidad mediante la naturalización oculta un hecho material o intencionalmente se representa a sí misma fraudulentamente (es decir, miente) durante el proceso de solicitud. El proceso de revocar la ciudadanía de una persona se llama la desnaturalización.
En un proceso de la desnaturalización, el gobierno debe probar que

1) el ciudadano naturalizado representó fraudulentamente algún hecho, o lo ocultó;

2) la representación fraudulenta o la ocultación fue a propósito (o intencionada);

3) el hecho fue material (es decir, importante para decidir la concesión de la nacionalidad); y

4) el ciudadano naturalizado obtuvo la nacionalidad como resultado de dicha representación fraudulenta o de la ocultación.

Cuando el gobierno pretende revocar la naturalización en base de la representación fraudulenta o en la ocultación por parte del solicitante, debe demostrar que el ciudadano naturalizado tuvo la verdadera intención de engañar al gobierno. Es decir, el gobierno debe demostrar que el ciudadano naturalizado quería engañarle, y que sabía que mentía en sus declaraciones. Se considera que la desnaturalización es el procedimiento más grave entre todos los de inmigración, y cualquier decisión que hace el BCIS contra un ciudadano naturalizado, la revisan cuidadosamente los tribunales de los EE.UU.

Extraído de Una Introducción a la Ley en Georgia, Tercera Edición, publicado por el Instituto Gubernamental Carl Vinson, 1998 (actualizado en el aZo 2001). El Instituto Vinson no es responsable de errores en el texto electrónico. El contenido es puramente informativo; y de ninguna forma la información del libro deberá considerarse como consejería legal para ninguna persona en ningun asunto en el cual hayan implicaciones legales. Tal materia deberá de ser tratada con un abogado. El libro se encuentra a la venta en www.cviog.uga.edu o contactándose con el Programa de Publicaciones del Instituto Gubernamental Carl Vinson, Universidad de Georgia, 201 M. Milledge Avenue, Athens, GA 30602; teléfono 706-542-6377; fax 706-542-6239.