Georgia

Sus derechos durante el registro

Por: Carl Vinson Institute of Government, University of Georgia
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EL REGISTRO Y LA CONFISCACIÓN


Este documento se trata de:

El método para obtener una orden de registro
Los registros y las confiscaciones arbitrarios
Las excepciones a la orden de registro
La sospecha individual
Las escuchas telefónicas (La vigilancia electrónica)

La Cuarta Enmienda a la Constitución de los EE.UU. protege a la gente de los registros y las confiscaciones arbitrarios. Generalmente, eso quiere decir que la policía debe lograr que un juez expida primero la orden de registro. Algunos registros son legales sin una orden judicial. Pero lo que constituye el registro ilegal puede ser harto confuso y complicado. Solo un abogado con bastante trayectoria profesional puede explicar con precisión cuándo un registro en especial sea legal.

El método para obtener una orden de registro (search warrant) es muy similar al que se sigue para recibir la orden de detención. Para expedir una orden de registro, el juez debe recibir los hechos bajo juramento. Estos hechos deben mostrar la causa probable (o suficiente) para creer que ciertos artículos ilegales se encuentran en el lugar que va a ser registrado. Los artículos y el lugar a registrar deben describirse específicamente. En la ilustración 16-4 se muestra una declaración jurada para que se extienda la orden de registro. En la ilustración 16-5 se incluye la orden de registro.

Durante la ejecución de la orden de registro, el agente que la lleva a cabo puede detener razonablemente y cachear a cualquier persona (generalmente es un cacheo de la ropa exterior de la persona para descubrir una posible arma u otro objeto con el que pudiera causar un daño; en el inglés se dice pat-down) que se encuentre en ese momento en el lugar del registro, para

1. protegerse de un ataque, o
2. evitar la desaparición u ocultación de instrumentos, artículos o cosas descritas en la orden de registro.

Las excepciones a la orden de registro
Aunque la Cuarta Enmienda declara que se necesita una orden de registro, el requisito cuenta con un número de excepciones generales. Estas excepciones tienen que ver con los registros y confiscaciones que ocurren

1. incidental a (o relacionados con) una detención legal.
2. cuando el agente ve "a simple vista" la propiedad que se informa que haya sido robada, o que es contrabando, o que es de cualquier otra forma ilegal. (La persona particular no puede poseer legalmente el contrabando.)
3. cuando el agente tiene que actuar de forma inmediata (es lo que se denomina las "circunstancias apremiantes" o exigent circumstances en inglés).
4. cuando el individuo cede su consentimiento para que se pueda efectuar el registro.

La excepción 1. Bajo esta excepción, el registro debe ocurrir a la par con la detención legal.

El agente que efectúa la detención puede registrar a la persona y el área inmediata que le rodea. La razón de la excepción es obvia. El agente de policía necesita saber que la persona no lleva ningún arma. Además, es importante la confiscación de la evidencia que esa persona lleve oculta. Esto es para evitar su destrucción. Sin embargo, si la detención resulta ser ilegal, el registro bajo esta excepción será también ilegal.

La excepción 2. Esta excepción se da cuando el agente de la policía se da cuenta de una o varias cosas que son ilegales y que están "a la vista (plena)" (en inglés se dice in plain view). Esta excepción se basa en la noción de que no existe la intención del registro, si el agente accidentalmente descubre el artículo ilegal entre otros objetos visibles. El agente debe tener también el derecho legal a estar en ese sitio. Los artículos deben ser obviamente ilegales.

Teniendo en cuenta los criterios mencionados arriba, ¿crees que los siguientes ejemplos constituirían excepciones al requisito de una orden de registro?

SITUACIÓN 5. Un agente de policía da el alto a un automóvil por una violación de tránsito. El automovilista tiene 16 años de edad. El agente ve que hay latas destapadas de cerveza en el suelo del automóvil.

SITUACIÓN 6. A una persona se la para por exceso de velocidad. La agente pide al automovilista la matriculación del vehículo y la prueba del seguro. Éste abre la guantera para coger los papeles. La agente ve varios anillos y pulseras poco corrientes. Los reconoce pues son las joyas que han robado a una celebridad local.

SITUACIÓN 7. Un agente de policía para a un automovilista que se ha saltado un semáforo en rojo. El agente se da cuenta que el automóvil tiene olor a la marihuana. Registra el vehículo y encuentra marihuana en el baúl (maletero).

Si la policía para un vehículo por una razón válida, lo que el agente vea mientras desarrolla su asunto oficial puede ser confiscado. Esto forma parte de la doctrina de "a la vista plena". En la situación 5, el agente podría confiscar la cerveza y además detener al automovilista menor de edad por tenerla en su posesión.

En la situación 6, la agente de tránsito tenía el derecho de parar el vehículo y pedir que le enseñaran los documentos de la matriculación y del seguro. Las joyas no estaban a la plena vista. Solo quedaron visibles cuando el automovilista abrió la guantera. Sin embargo, los tribunales han aprobado también este tipo de confiscación. El motivo para parar el automóvil en cuestión era legal. Además, no fue la agente la que abrió la guantera sino el automovilista. Y lo hizo de su propia voluntad, sin que se lo pidiera la agente.

La situación 7 pone la "excepción del automóvil" a la par del requisito general para sacar la orden judicial de registro de la propiedad privada de cualquier clase. A diferencia de una casa, un vehículo puede quedar muy fácilmente fuera del alcance de la ley. Los tribunales han declarado desde hace ya mucho tiempo de que cuando se para a un vehículo por un motivo legal, la policía puede registrar el área que queda al alcance inmediato (arm's length, o por el largo del brazo) del automovilista sin una orden de registro, con suponer de que haya causa probable y que no se deba a la corazonada (intuición) de que otro delito más se haya cometido (v. gr., la posesión de las drogas ilegales), o si el automovilista es detenido de modo que el registro es incidental a (coincide con) la detención legal. En la situación 7, el baúl no se puede registrar bajo las circunstancias dadas, a menos que se otorgara el permiso explícito. Sin embargo, cabe una advertencia. Si el automóvil hubiera sido incautado, se podría registrar el baúl (maletero) con el propósito de hacer un "inventario" del contenido del automóvil.

Sin embargo, esta "excepción" (automobile exception en inglés) se ha ampliado a lo largo de los años. Por ejemplo, cuando la policía para un vehículo por una razón válida (v. gr., una ofensa de tránsito), puede registrar el automóvil entero, si tienen una causa probable para sospechar otra maldad. Una razón sería la vislumbre del contrabando. En 1990, un fallo del Tribunal Supremo de los EE.UU. dio validez a los puestos de controles de la sobriedad en las carreteras (sobriety checkpoints los llaman en inglés). (¿Qué son esos puestos de controles? Véase "Sospechas individuales", p.266).

Se pueden registrar hasta los envases tapados que se encuentren dentro de un automóvil. No obstante, existe la regla general que se aplica a todos los registros, sean cuales fueran las circunstancias. La regla es esencialmente que la policía no puede registrar una caja de cerillas cuando se busca un elefante. En otras palabras, si la policía busca a los inmigrantes indocumentados en el interior de un vehículo, no puede confiscar una cartera de mano (portafolio) y registrarla.

La excepción 3.
SITUACIÓN 8. Un agente ve a un ladrón armado que atraca una farmacia, llevándose el dinero y los farmacéuticos. El atracador escapa a pie. El agente inicia la persecución. Al dar la vuelta a una esquina, el ladrón desaparece en el interior de una casa vieja. ¿Necesitará el policía obtener una orden de registro? Si así fuera, ¿no tendría el ladrón suficiente tiempo para destruir u ocultar la evidencia?

La tercera excepción para llevar a cabo el registro y la confiscación sin una orden judicial se refiere a las "circunstancias apremiantes" (exigent circumstances en inglés). Esta excepción permite el registro y la confiscación sin orden judicial en las situaciones apremiantes. Éstas ocurren cuando el agente no tiene tiempo para sacar la orden, como en el caso de la amenaza de una bomba. O puede ocurrir como en el situación 8, cuando la policía persigue a alguien que acaba de cometer un delito. Es lo que a menudo se llama la "persecución encarnizada" (en inglés, hot pursuit).

La excepción 4. Esta excepción tiene lugar cuando el individuo da su consentimiento al registro e incautación sin ninguna orden judicial. Los registros bajo el consentimiento sí son válidos. Pero el Estado debe probar que el consentimiento se otorgó libre y voluntariamente. Para determinar si ha sido así, la corte examinará todas las circunstancias que han entrado en el consentimiento. Éstas incluyen la edad, los años de escolaridad, el grado de inteligencia y el tiempo que el acusado ha estado detenido. También incluye si el acusado ha sido informado de sus derechos constitucionales, cuanto tiempo se prolongaba el interrogatorio y el empleo de los castigos físicos. También se examinan los efectos psicológicos que estos factores hayan tenido.

Veamos algunos ejemplos para comprender esta cuarta excepción. En el caso de El Estado contra Westmoreland, (204 Ga. App. 312, 418 S.E. 2d 822 (1992)) el acusado había dado su consentimiento al registro. Lo había hecho después de preguntar al agente si tenía una orden de registro, a lo que le contestó que no era necesaria. El tribunal decidió que esto no constituía el consentimiento voluntario.

En otro caso, Springsteen contra el Estado, (206 Ga. App. 150, 424 S.E. 2d 832 (1992)) el tribunal mantuvo que el consentimiento se puede limitar a lo que desee la parte consentidora. El registro no puede exceder los limites razonables de lo entendido. Además, el sospechoso que consiente no tiene por qué decir "basta", si el registro va más allá de los límites impuestos. El Estado debe probar que el agente no se sobrepasó del permiso que había recibido. Sin embargo, en el caso McNeil contra State (248 Ga. App. 70 (2001)248 Ga. App. 70 (2001)), la corte determinó que el consentimiento del demandado para que los oficiales de la policía pudieran registrar su persona en búsqueda de las armas y las jeringas (para la droga) así permitieron que los oficiales volvieron al revés los bolsillos de sus pantalones. Se concluyó la corte que ésto no excedió el permiso de registro proporcionado por el demandado.

En el caso El Estado contra Corley (201 Ga. App. 320, 411 S.E. 2d 324 (1991)), se trataba de un agente de policía que registró un camión. El agente había recibido el consentimiento del propietario para hacer el registro. En el curso del registro, el agente abrió un saco de ojales cerrados con cinta que estaba en el asiento delantero. El tribunal estimó que esta acción excedía los límites del consentimiento.

El consentimiento de los menores de edad ha resultado problemático en algunos de los casos. Los tribunales han establecido que el consentimiento de un menor no es automáticamente inválido. La validez se debe determinar por cada una de las situaciones individuales. El tribunal debe considerar si el (o la) menor tiene la suficiente edad para emplear una mínima discreción. Además ¿la policía actuó razonablemente al decidir que el menor tenía el suficiente control sobre la situación para otorgar el consentimiento?

En Davis contra el Estado (262 Ga. 578, 422 S.E. 2d 546 (1992), New Jersey, Petitioner contra T.L.O., 105 S. Ct. 733 (1985)), un niño de 10 años dio permiso a la policía para que registrara el dormitorio (recámara, alcoba) de sus padres. El jovencito estaba normalmente solo en casa después de volver de la escuela, con la instrucción de que no invitara a los amigos durante esas horas. El tribunal examinó su nivel de madurez y el entendimiento de las consecuencias, y determinó que su acceso cotidiano a la casa no le daba al niño la suficiente autoridad para otorgar el consentimiento. El tribunal mantuvo que los niños pequeños no son capaces de entender y renunciar a sus propios derechos. Por lo tanto ¿cómo pueden entender y renunciar a los derechos de sus padres? El niño obviamente no sabía las consecuencias de sus acciones al permitir el registro del dormitorio sin la orden de registro. En el caso Rainwater contra State (240 Ga. App. 370 (2000)), sin embargo, la corte determinó que una joven de 15 años sí podía consentir al registro. En este caso, la joven llamó a la policía y les dijo que su hermano y sus padres usaron y vendieron las drogas narcóticas en su domilicio. La joven dio permiso al agente de policía para registrar el prado (patio, terreno de la casa), donde encontraron un bolso de marihuana. En apoyar el registro, la corte determinó que la edad de la joven, que casi cumplía los 16 años, junto con el hecho que había llamado a la policía y que residía en el domilicio, le permitió proporcionar un consentimiento válido para el registro del patio.

En las siguientes situaciones, ¿considerarías que se ha proporcionado el consentimiento válido?

SITUACIÓN 9. Un policía preguntó a una sospechosa si podía registrar el maletero del automóvil. La sospechosa no respondió verbalmente, pero le pasó la llave al agente.

SITUACIÓN 10. Un agente de policía detuvo a un sospechoso a la salida de un bar. El agente le preguntó si la policía podía registrar su apartamento. El sospechoso, con la idea que debía obedecer una orden, dijo que "sí".

SITUACIÓN 11. Jairo tiene 16 años. La policía le preguntó al padre de Jairo si podían registrar el automóvil de Jairo . Estaba estacionado a la entrada de la casa del padre. Éste dice que "sí".

SITUACIÓN 12. El director de la escuela tiene razones para sospechar que Diana esconde algún contrabando en su ropero. Aquél registra el ropero de la joven.

Por lo que se refiere a la situación 9, los tribunales de Georgia han juzgado que la persona no necesita otorgar oralmente el permiso para el registro. El permiso se puede conceder mediante acciones solamente.

La policía no tiene que informar a los individuos que se pueden negar al registro bajo la Cuarta Enmienda. No es lo mismo que se requiere bajo la decisión Miranda. El registro de la situación 10 sería válido.

¿Puede el padre de Jairo (en la situación 11) dar permiso para que registren el automóvil de Jairo? De acuerdo con los tribunales de Georgia, sí. Si el automóvil de Jairo está estacionado en la entrada de la casa de su padre, éste puede autorizar el registro.

¿Qué hubiera pasado si la policía hubiera creído que el autorizante era el padre de Jairo y luego resultó que no le era? Una decisión del Tribunal Supremo de 1990 sugiere que el registro sería válido a pesar de la equivocación. Las recientes decisiones de los tribunales han tendido a conceder a la policía una mayor amplitud en las decisiones de registros.

La situación 12 da lugar a una pregunta difícil de contestar. Un número de tribunales han decretado que si el funcionario de la escuela llama a la policía, se deben seguir los requisitos del debido proceso legal (due process). ¿Qué pasa si los funcionarios escolares efectúan el registro? El tribunal supremo de los EE.UU. mantuvo en 1985 (Michigan contra Rich Sitz, 110 S. Ct. 2481 (1990)), que los funcionarios de una escuela pueden conducir registros sin una orden judicial, pero solo si tienen los "motivos razonables para creer que el estudiante posee evidencia de una actividad ilegal o de una actividad que interferiría con la disciplina y el orden de la escuela".

La sospecha individual

En las situaciones dadas arribas, los agentes han tenido sospechas de que una persona (o personas) en especial(es) estaba(n) involucrada en alguna actividad ilegal. Pero ¿qué se puede decir de las situaciones que siguen? ¿Son estos registros legales?

SITUACIÓN 13. Artemisa va por avión a California. Antes de llegar a la puerta de acceso, ella, su cartera y su equipaje de mano deben ser inspeccionados por un detector de metales.

SITUACIÓN 14. William vuelve de Panamá a los EE.UU. Cuando llega, registran su equipaje en el aeropuerto. Sin que lo sepa, lo inspecciona también Rex, un pastor alemán entrenado para localizar drogas.

SITUACIÓN 15. Yolanda va en automóvil a una fiesta. A la ida, la paran en un control de policía puesto en la carretera para retener a los automovilistas embriagados. Yolanda no ha consumido ni alcohol ni ha tomado nada de las drogas. Pero en el asiento junto a ella hay una caja de fuegos artificiales, lo cual es ilegal.

La protección contra los registros sin la "sospecha individual" (individualized suspicion) se considera como la piedra angular de la Cuarta Enmienda. Y en estos registros, que lo que sepamos, no existe la evidencia para sospechar de Artemisa, de William o de Yolanda.

La situación 13 ilustra el cumplimiento de las leyes que permiten los registros en los aeropuertos para detectar la posibilidad de que las personas o el equipaje lleven las armas de fuego. El público ha aceptado generalmente la intrusión en su derecho a la intimidad, a cambio de su seguridad. Entonces este registro sería legal.

El derecho de los agentes aduaneros a inspeccionar a las personas y el equipaje que entra en este país para encontrar el contrabando es una práctica que lleva muchos años establecida (la situación 14). Los tribunales han mantenido también que son legales los registros "sin orden judicial" del equipaje en los aeropuertos, mediante el empleo de los perros amaestrados por el olfato que detectan el olor de las drogas.

El registro en la situación 15 sería también legal. En 1990, el Tribunal Supremo de los EE.UU. amplió la latitud de los registros sin que exista la sospecha, al aprobar el empleo que la policía hace de los "controles de sobriedad".* Éstos son las paradas del tránsito que la policía emplea para ver qué automovilistas están embriagados o drogados. En tales paradas, la policía puede registrar legalmente el área inmediata que controla el automovilista.

Mucha gente se opone a los "registros sin sospecha", tales como los puestos de controles de sobriedad en las carreteras y las pruebas de drogas que se exigen en el lugar de trabajo. Argumentan que se retienen a poca gente y que se violan sus derechos bajo la Cuarta Enmienda. Los que están a favor de los controles y las pruebas dicen que disuaden a la gente del abuso del alcohol y de las drogas. ¿Qué te parece?

Las escuchas telefónicas (La vigilancia electrónica)

La cuestión básica que aquí se plantea es si se debe requerir la orden de registro para escuchar una conversación entre terceros. Piénsalo. ¿Es una conversación lo mismo que una droga ilegal, un arma o un documento? Estas tres cosas se pueden confiscar físicamente. En otras palabras, son objetos tangibles. Una conversación se convierte en algo tangible únicamente con grabarla.

Plantéate la cuestión de otra forma. ¿Cómo te sentirías si los agentes del gobierno, sin tu consentimiento y sin una orden de registro, escucharan y grabaran una conversación tuya, privada? ¿Sería eso una intromisión en tu casa? ¿Debiera la Cuarta Enmienda protegerte de semejante actividad?

El Tribunal Supremo de los EE.UU. fue durante muchos años de la opinión que la orden judicial no era necesaria si no existía una intrusión física. Por ejemplo, no sería necesario la orden de registro para instalar un micrófono por la parte exterior de una cabina telefónica pública. La orden no sería necesaria porque no existía intrusión en el interior de la cabina. Una señalada decisión fue la de Katz contra los EE.UU. (389 U.S. 347 (1967)), en 1967, donde el Tribunal Supremo de los EE.UU. declaró que la Cuarta Enmienda protegía a la gente (y sus conversaciones) y no los sitios.

Esto quiere decir que la Cuarta Enmienda nos protege generalmente de la interceptación y grabación de cualquier declaración oral que hagamos. La excepción sería si uno de los participantes en la conversación da su consentimiento a la interceptación. Otra excepción sería si la conversación tuviera lugar donde razonablemente la intimidad no sería de esperar.

SITUACIÓN 16. La policía necesitaba más evidencia (pruebas) contra Haroldo al Mayor y Daisy Traficante. Sin pedir una orden de registro, pusieron un micrófono oculto en los teléfonos de los dos. ¿Las conversaciones entre ellos constituirían evidencia legal?

SITUACIÓN 17. Una agente de narcóticos oye la conversación entre Haroldo al Mayor y Daisy Traficante, en un autobús lleno de gente. Haroldo le dijo a Daisy que, "Diego de verdad debiera trabajar con los chicos de la escuela secundaria, porque las ventas están disminuyendo". La agente llevaba consigo una pequeña grabadora. Logró grabar parte de la conversación. La agente, naturalmente, no tenía orden de registro. En el juicio ¿se podría emplear como evidencia lo que recordara de la conversación? ¿Se podría emplear la cinta grabada?

SITUACIÓN 18. Haroldo y Daisy están conversando en el almacén, en voz baja. No saben que un sargento de la policía está escuchando al otro lado de la ventana. ¿La conversación que ha oído sería admisible como evidencia en un juicio?

Bajo el precedente establecido en la decisión Katz, se habría declarado que la evidencia obtenida en las situaciones 16 y 18 era ilegal. Solo hubiera sido legal si la policía tuviera las debidas órdenes legales. Sin embargo, en la situación 17, la conversación entre Daisy Traficante y Haroldo al Mayor posiblemente sería admisible ante el tribunal. No se podría esperar razonablemente ningún grado de la intimidad en un autobús lleno de gente. Por lo tanto, no sería necesario sacar un permiso de registro para "incautarse" de esta conversación.

Generalmente, cuando la policía quiere servirse de una escucha telefónica (la vigilancia electrónica) debe obtener una orden judicial. En Georgia, las órdenes de vigilancia electrónica se llaman frecuentemente las "órdenes de investigación" (investigative warrants).

EL CASO DE LA REDADA DE DROGAS EN LA CIUDAD CENTRAL, continuación
La policía sacó la orden de registro, lo que les permitiría registrar el almacén y las personas de Haroldo al Mayor y Daisy Traficante. Se basaba en la declaración jurada del detective Pinedo, sargento de la policía, que había imitado a (hizo el papel de) un comprador de las drogas estupefacientes. Las visitas que el sargento Pinedo hizo al almacén le proporcionaron el conocimiento de qué tipo de drogas había allí. El juez Severo recibió esta información en la declaración jurada.

Los agentes que efectuaron la detención ¿tenían la autoridad legal para registrar a Diego? La respuesta a esta pregunta no es fácil y, a menudo, deviene en los pleitos ante los tribunales de apelación. Generalmente no se puede registrar a la persona que esté de visita simplemente en el local, el cual por casualidad es el objeto de una orden de registro, a menos que el agente que lleva a cabo el registro crea que dicha persona va armada y es peligrosa. Además, las pertenencias personales del visitante (v. gr., un bolso o una mochila) no se pueden registrar si se muestra que los artículos le pertenecen al visitante, y que de hecho, la persona es visitante de verdad, en vez de ser participante en el delito. Sin embargo, en este caso, si las drogas estuvieran a la vista y en la proximidad de donde el visitante (Diego) se encuentra, los agentes, después de ejecutar la orden judicial, pudieran determinar que Diego es más que un visitante y, de hecho, fue participante en el delito. Si se le detiene como participante en dicho delito, ciertamente puede ser registrado.

La policía había trabajado mucho para desbaratar esta operación ilegal de venta de drogas. Los agentes estaban particularmente preocupados, porque las drogas se pasaban a los estudiantes de la escuela media y de la secundaria. La policía quería estar segura de que las detenciones y los registros se iban a hacer en la debida forma legal. No querían que estos delincuentes quedaran en la libertad después del juicio, gracias a alguna "maniobra legal" (se dice legal technicality en inglés). Pero recuerda que lo que algunos consideran como maniobra o punto o detalle técnico de la ley, otros lo ven como protección constitucional importante.

*Extraído de Una Introducción a la Ley en Georgia, Tercera Edición, publicado por el Instituto Gubernamental Carl Vinson, 1998 (actualizado en el aZo 2001). El Instituto Vinson no es responsable de errores en el texto electrónico. El contenido es puramente informativo; y de ninguna forma la información del libro deberá considerarse como consejería legal para ninguna persona en ningun asunto en el cual hayan implicaciones legales. Tal materia deberá de ser tratada con un abogado. El libro se encuentra a la venta en www.cviog.uga.edu o contactándose con el Programa de Publicaciones del Instituto Gubernamental Carl Vinson, Universidad de Georgia, 201 M. Milledge Avenue, Athens, GA 30602; teléfono 706-542-6377; fax 706-542-6239.

�ltima revisi�n y actualizaci�n: Jul 30, 2004